Impotencia

No sé cuáles pueden ser los sustantivos que en estos momentos describan nuestros sentimientos. Ayer recibía la noticia de la muerte brutal de Franger Mambel, un joven conocido por toda la comunidad de Cerro Gordo, el Trompillo, Barquisimeto, donde tuve el gran gusto de trabajar durante unos años. Apenas hoy es que puedo comenzar a digerir los sentimientos que nacen de la realidad. Sí, Franger, después de diez días de desaparecido, junto a Jhonder y Edson, fuiste encontrado en avanzado estado de descomposición, en una vieja carretera que comunica   a Barquisimeto con Carora. Sí, asumamos la verdad…. están muertos… fueron asesinados.

Sólo escribirlo me causa conmoción, rabia, dolor, impotencia, frustración… Una vez más, una maldita vez más, la violencia, el terror y la muerte injusta toman la escena de la realidad. Las imágenes que nos colocan los medios informativos son terroríficas; la gente de nuestra comunidad de la parroquia del Trompillo, en plena calle, protestando por el reclamo de un derecho humano fundamental que debe estar garantizado por los organismos públicos. Sí,… “debe”. Pero no me cabe duda que, tal como me decía una sabia hermana… “la violencia y el terror no son un problema; son una política de Estado, una manera de llevar el país, una forma de ejercer el control social”….

Señor, no sé si ya caben en una hoja de papel los nombres de todas las personas cercanas cuya vida ha sido arrebatada por la violencia. Son tantos, no sé cuántas líneas podría llenar… Pero sé que mi dolor y mi rabia no se comparan con la impotencia y el miedo de quienes ven a sus hijos, a sus seres queridos, en una noticia en el cuerpo de sucesos.

Son tan encontrados los sentimientos que ni siquiera me he atrevido a comunicarme con una familia que durante mi vida en Barquisimeto fue un ejemplo único de entrega a la comunidad cristiana, a la vida de la Iglesia, a la vida de fe… y hoy ven a Franger y a quienes le acompañaban en un cajón mortuorio. Desde este breve espacio, sólo quiero decirles que les acompaño en el dolor, aunque no se puede nunca comparar el que ahora sienten ellos al que yo ahora vivo. Desde la lejanía geográfica, pero con mi corazón en mi amado Trompillo, espero que la fe, que tantas veces celebramos juntos, sea la que pueda darles la fuerza para continuar viviendo, a pesar de que todo pareciese perder sentido…

Y a ti, Franger, con quien compartí importantes momentos, sólo tú y yo sabremos lo profundo que fueron nuestros diálogos. Supe de tus miedos y tus angustias, de tus deseos de vivir y de dar lo mejor de ti, de ser un buen hijo y un buen hermano. Te conocí… tuve la dicha de conocerte. Sé que hoy, desde el cielo, después de esos minutos de terror que cerraron tus ojos para siempre en esta vida, estás acompañándonos, y pidiendo a Dios y a la Virgen por todos los jóvenes de nuestro país, por la erradicación de la violencia, por la  paz de nuestro pueblo. Un abrazo,… que Dios te bendiga.

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4 Responses to Impotencia

  1. claudia dice:

    Impotencia, emociones encontadas otra vida más arrebatada por la violencia y Si se trata de varias vidas en un mismo hecho y Si se trata de jovenes y para colmo esa vida negada es de alguien conocido, entonces, esas emociones puede que nos desborden.

    La emoción que mejor describe es indignación. Estamos indignados.

    Y Si esa indignación nos moviliza, se pronuncia, se hace colectiva, publica, politica, se enlaza con solidaridad, se sobre pone a la pura rabia y a la impotencia y comienza a ser replicada, testimoniada, en casas, calles, medios de comunicación, redes sociales y la gente se organiza, se pronuncia, exige, autoridades tambien toman la palabra, el ministerio público investiga y las madres Que antes poco salian de casa, de la comunidad, ahora carpeta en mano convocan, movilizan, investigan y lloran, mientras preguntan, se les quiebra la voz pero declaran, estan con pocas fuerzas pero de pie.

    Entonces yo digo, Dios existe, es cristo resucitado. Esta historia no tiene punto final en la muerte violenta, porque es una historia de amor vivo y vida luchada, para transformar simientos, sistemas y emociones y no me quedo mirando, hago Lo Que puedo, empujo junto a muchos otros, esa masa de cristal Que se proclama mundo.

  2. karina Miliante dice:

    Willians, Claudia,Franger, Edson, Jhonder, Cristo ha resucitado con el sentido de hacernos distinguir entre el bien y el mal. Habrá que esperar a que todos hayamos resucitado para que nuestros gobernantes entiendan que necesitamos educación, trabajo y paz para que estas cosas monstruosas se acaben en nuestro país?.

  3. José dice:

    Lamentablemente hay muertes malditas. Estas muertes están encarnadas en seres humanos, indignos de ser llamados así. Personas que son la manifestación viva del mal en medio de nosotros; no son seres etéreos, fantasmagóricos. No. Son la encarnación, del mal, de ese terrible demonio que está carcomiendo la vida de nuestras comunidades; la vida hermosa de tanta gente buena que se entrega, que se desgrana día a día para hacer de este mundo un sitio mejor para vivir. Seres excelentes que nos hacen experienciar en pequeñas gotas, gotas profundas, la presencia del Reino. Esa fue la vida de Franger, un joven ejemplar a quien Dios tocó su vida y lo hizo suyo, un discípulo de su seguimiento, un chamo para la vida nueva que soñamos.
    Indignados recordamos este acontecimiento, con la sangre hirviente, con un reclamo al cielo, para que la justicia se haga realidad en medio de este mundo. Anhelamos Señor, de verdad que se haga justicia, tu justicia salvadora. Danos esperanza y fuerza para no claudicar, para seguir adelante. Confórtanos en la fe y danos constancia en la lucha.
    Hermano Franger, nos encomendamos a ti. Allí al lado del Señor, ruégale, para que doblegue a los violentos, en especial a la violencia que nos viene de las altas esferas, desde los poderosos y libere a este mundo de tanta maldad para siempre.

  4. Javi San Martín dice:

    Querido Willy, desde la lejanía, intentamos solidarizarnos con el sufrimiento y la barbarie de estos hechos. Hemos tenido muy presentes en la oración a la familia de Franger, de quien Alberto Sola nos ha hablado durante estos días. Un fuerte abrazo.

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