El difícil todo…

16 julio, 2013

Tan sólo mejor
que la mejor parte
que escogió Maria,
el difícil todo.

Acoger el Verbo
dándose al servicio.
Vigilar Su Ausencia,
gritando su nombre.
Descubrir Su rostro
en todos los rostros.

Hacer del silencio
la mayor escucha.
Traducir en actos
las Sagradas Letras.

Combatir amando.
Morir por la vida,
luchando en la paz.

Derribar los troncos
con las viejas armas
quebradas de ira,
forradas de flores.

Cantar sobre el mundo
el Advenimiento
que el mundo reclama
quizá sin saberlo.

El difícil todo
que supo escoger
la otra María…

(Pedro Casaldáliga)


Atados

27 junio, 2013

Atados a cadenas inexistentes que nos paralizan, y no nos permiten seguirte.

Paralizados ante la mirada de quien es la Vida, la Verdad y el Camino.

Atados a sepulturas, a la podedumbre de la muerte, refugiados en vacíos ataúdes para no vivir el riesgo de seguir tus pasos, y llegar a la paradoja de la cruz.

Paralizados ante quien nos invita a caminar, a dejar las amarras, y vivir a plenitud…

Atados a nuestros propios pies, hechos para caminar, y ahora punto muerto de una parálisis que nos mata interiormente…

Paralizados ante la fuerza del Evangelio, que todo lo transforma, todo lo convierte, todo lo sana, todo lo renueva.

Atados a irreales circunstancias, mientras nuestros ojos se hacen testigos de tu constante lejanía

Paralizados con la vista puesta en Él, reconociendo el deseo que hay en nuestro corazón de seguirle más allá de la muerte misma

Atados a una historia, que paradójicamente, marca su propio fin, y se niega a seguir trazando su sendero.

Paralizados por la mediocridad de lo relativo y circunstancial

Atados a falsas ideologías, que nos sumergen en el sentido de lo absurdo.

Paralizados en medio de personas que nos ofrecen el amor, y al final nos hacen objetos complacientes de sus carencias.

Atados a una violencia sin fin, que destruye la vida creada para dar más vida a plenitud.

Paralizados en medio de quienes huyen de su soledad en medio de amistades que compensan sus propias necesidades.

Atados a las formas, porque ya hemos perdido el fondo.

Paralizados por el aislamiento  de nuestros sentidos, que desde hace mucho tiempo han dejado de percibir el milagro de la Vida.

Atados a las máscaras, que se adhieren al rostro y se confunden con él, encerrándonos en la absurda fantasía de la realidad.

Paralizados porque ya hemos perdido la esperanza.

Atados a una falsa institucionalidad, que desde hace mucho tiempo murió y nos arropa en sus cadavéricas sombras.

Atados y paralizados en una frívola sociedad, donde luchamos por mantener encendida, en medio de fuertes vientos y lluvias torrenciales, la llama que ya se ha extinguido…


Revés de la masculinidad

Una aproximación psicoanalítica a la construcción subjetiva de lo masculino

Caminando 2.0

... un espacio para seguir dando pasos...

Escuela de Educadores Escolapios

Provincia de Centroamérica y Caribe