Sí, es necesario…

21 enero, 2013

Caminando en medio de grandes hoteles y casinos de una parte hermosa de Santo Domingo, adornados por el Mar Caribe que hace de un majestuoso telón de fondo; en medio de calles solitarias por ser un día feriado; me encontré, también caminando por las aceras, a un niño que me ofrecía limpiarme los zapatos por unos cuantos pesos. Sólo le dije que tenía zapatos deportivos, y que, en consecuencia, no podía limpiarlos.

Su mirada y su gesto fue lo que permitió terminar de convencerme de que hoy, más de nunca, el carisma de Calasanz sigue vivo, esperando de nuestra nueva Provincia respuestas audaces ante la pobreza de nuestros niños. Algunos mencionan las grandes dificultades que nos plantea ser cinco países distantes y diferentes; sin embargo, yo sólo veo una realidad que nos une y nos acerca: miles de niños que siguen, aún hoy, limpiando zapatos para poder vivir.

Calasanz nos guíe, María nos acompañe, Jesús sea el centro de nuestras vidas.

 


Interpretando libremente a Calasanz….

30 noviembre, 2012

Mi reflexión no aspira lograr el rigor científico de una investigación que desee llamarse como tal. Es, simple y llanamente, una interpretación libre y subjetiva de lo que, desde mi punto de vista, nos interpela nuestro Fundador. En una época donde la moda es sentir y relativizar el pensamiento y la objetividad,  y realzar patológicamente las emociones y sensaciones, no está de más dejarnos llevar por unos instantes por esa corriente sensual, “light”, ligera, a la que algunos nos resistimos día a día.

En esta semana de San José de Calasanz que culmina en los países de calendario del norte, ¿qué podemos decir sobre el santo? O mejor dicho, ¿qué puede decirnos el santo en este momento frugal y pasajero? Para presentarlo me valgo de la rigurosidad de la numeración y la lógica, que enloquece a nuestra sociedad. Algunos tal vez desearían un mapa mental, o una exposición colorida llena de formas y de elementos atractivos en lo visual… pero tampoco puedo escapar de la forma en la cual he aprendido a sistematizar información. Por lo tanto, y en contra de lo que muchos desearían, paso a enumerar lo que, según mi perspectiva, Calasanz demandaría a quienes formamos parte del milagro que supone la existencia real de la institucionalidad escolapia….

1. Estoy convencido de que Calasanz hoy nos preguntaría cuál es el nivel de compromiso con la misión que llevamos entre manos. Sin duda alguna, para algunos puede ser entristecedor, pero para otros puede llegar a ser normal y aceptable (¡?) que algún religioso o fraterno relativice la misión que le ha sido encomendada por “asuntos personales”, “compromisos”, “realidades familiares”, “elementos emocionales”. En algunos casos puede ser más fuerte el “compromiso” personal que la tarea encomendada …. Sí, ha llegado el subjetivismo a nuestras vidas, y no nos habíamos dado cuenta.

2. Calasanz valoraría mucho la importancia que hoy la mayoría (y principalmente los más jóvenes) damos a la vida comunitaria y fraterna, por encima de otros aspectos que en cualquier época podrían llegar a ser más importantes. La vida comunitaria y fraterna es, sin duda alguna, una fuente principal para el equilibrio de toda persona, para la espiritualidad y la vivencia de los votos. Sin embargo, no debemos olvidar -nos diría el Santo- que a todos y a todas nos une, por encima de los lazos afectivos y fraternos, la misión.

3. Pienso que Calasanz estaría empujando por todos lados y con todas sus fuerzas, iniciativas que llevasen a revitalizar su obra. Sin duda pensaría en procesos de reestructuración como lo hacemos actualmente, pero sabría que no son suficientes para un proceso real de revitalización. Calasanz descubrió que las formas de Vida Religiosa de su época no encajaban ante lo que se revelaba como una tarea que demandaba la consagración absoluta de hombres y mujeres. Sin duda alguna, hoy nos diría que algunas de nuestras formas de vida y de organización no encajan con nuestra misión, y que no serán transformadas por procesos de reestructuración que se limiten a lo geográfico….

4. Supongo que Calasanz se sorprendería al observar que aún en la mayoría de nuestras obras hay un amplio sector de niños, niñas y adolescentes que queda excluido. Una obra que nace intuitivamente como incluyente se transformó, a lo largo de la historia, en excluyente… Algunos, por su realidad social; otros, por sus características personales; otros, por sus discapacidades…. Seguramente, Calasanz estaría ingeniándose la forma de llegar a ellos, sin pensar en los recursos humanos y económicos que supondría. Su pasión por la misión le llevó a relativizar estos aspectos, y con el tiempo sentimos sus consecuencias en nuestro instituto.

5. ¿Qué decir de la pobreza y el “aburguesamiento progresivo”?… Sin palabras.

6. Calasanz soñaría con religiosos de amplia cultura y de actualización constante. Sin embargo, observamos cómo algunos jóvenes (ya algunos religiosos y sacerdotes) todavía padecen serias dificultades ortográficas y semánticas, o desconocen en líneas generales las causas del conflicto árabe israelí, o dudan del continente en el cual se encuentra Madagascar…. Esto, unido al deterioro progresivo de la educación en algunos de nuestros países, proyecta un futuro nada satisfactorio a mediano y largo plazo.

7. Creo que nos invitaría a ser pastores, además de gerentes.

8. ¿Qué decir de la Vida Religiosa femenina? Nuestro instituto ha sido sabiamente capaz de integrar en su seno formas plurales de participación del laicado, en consonancia con la voz del Espíritu que se pronunció en el Vaticano II. Sin embargo, no hay en la Orden formas de participación que integren la Vida Religiosa femenina. En una época de amplio protagonismo de la mujer, y de una amplísima base eclesial femenina, sería interesante discernir sobre este aspecto.

9. Calasanz, seguramente, admiraría el número de obras y de países a los que hemos llegado, a pesar de las grandes resistencias que la obra tuvo en sus inicios. Se complacería al admirar el número de religiosos que han pasado por sus obras en todas estas generaciones, en la capacidad de esfuerzo y sacrificio de muchos ellos por llevar a las más lejanas latitudes esta obra, llamada a dar vida en cualquier lugar del globo terráqueo. Se alegraría al observar a tantos jóvenes que sueñan con entregar su vida a esta gran misión. Todos, hijos de diferentes generaciones, con formas de pensar, de vivir y de sentir diferentes a las del santo; todos, con la mirada puesta en los niños y jóvenes….

Mordaz, tal vez; reflexiones que nacen de quien en este momento se sienta ante un teclado y comienza a plasmar ideas que pasan por su cabeza. Necesidad de cambios profundos; admiración por lo grande y hermoso que ha llegado a ser esta obra nacida del Espíritu “y la tesonera paciencia del Santo”, aun con las fuertes limitaciones de todos sus miembros. Ubicado en la línea exacta donde se desarrolla la dialéctica existencial; en la línea que divide a la muerte y a la vida….


Son sólo situaciones…

23 noviembre, 2012

Hay situaciones en la vida que te llevan a cuestionarte por qué algunos se atreven a traer hijos e hijas al mundo.

Hay situaciones que ponen en vilo tu fe, y te llevan a preguntarle a Dios dónde está, porque parece inaccesible.

Hay situaciones que despiertan las emociones contrarias en el mismo momento, en el mismo lugar y delante de la misma persona.

Hay situaciones que dan miedo aunque pueden ser inofensivas; otras despiertan tu valentía siendo mucho más riesgosas.

Hay situaciones que llevan a muchos y muchas adolescentes a suicidarse creyendo que así viven más y mejor.

Hay situaciones nos revelan que aun falta mucho para instaurarse el Reino de Dios.

Hay situaciones diabólicas, que dividen y separan lo que es, desde el principio, uno:

Hay situaciones que desesperan hasta a las personas más pacíficas.

Hay situaciones que llevan a las parejas que más se aman a decidir hacer su vida separados; pero otras llevan a vivir juntos y para siempre a quienes nunca se han atrevido a amarse.

Hay situaciones que muestran la mediocridad por la que muchos y muchas optan.

Hay situaciones que no son más que un círculo delgado y frágil, pero imposible de romper.

Hay situaciones que pueden ser transformadas sólo con la decisión de una persona.

Hay situaciones que no cambiarán, aunque la humanidad entera se lo proponga.

Hay situaciones que te llevan a preguntarse si realmente algunos padres están dispuestos a amar a sus hijos.

Hay situaciones que te llevan a encontrar que un padre es capaz de hacer cualquier cosa por los suyos y por los de los demás.

Hay situaciones que revelan la presencia absoluta de Dios en medio del mundo.

Hay situaciones inexplicables.

Hay situaciones que buscan hundir el espíritu humano en el sin sentido.

Hay situaciones creadas; otras existen desde que el ser humano es tal.

Hay situaciones que revelan la necesidad de trascendencia de todo ser humano.

Hay situaciones que despiertan la impotencia y la rabia.

Hay situaciones que nos llevan a desear tener más días y horas de vida…

Hay situaciones que nos llevan a desear la muerte.

Sin embargo, todas las situaciones nos revelan que estamos vivos, que hay esperanzas siempre que el aire pase por nuestros pulmones y la sangre corra por nuestras venas… Todas nos revelan que somos y existimos.


“Soledad” (Compañía Teatral Álamo, México)

1 noviembre, 2012

Una representación teatral que busca poner en evidencia los riesgos de la violencia doméstica. Para verla, haz click sobre la imagen. Y recuerda: si eres víctima de la violencia de género, no dejes de denunciar. ¡Nuestros niños, niñas y adolescentes quieren vivir!


El imperio de la subjetividad

28 octubre, 2012

La experiencia cotidiana, debidamente reflexionada, nos lleva a reconocer como vivimos en el imperio de la subjetividad. Cuando en nuestro país se habla de posibles imperios geográficos y económicos, la vida me habla de otro imperio, más difícil de reconocer, porque subyace dentro de nosotros mismos y nos envuelve como una película transparente que nos promete protegernos de los demás, sin darnos cuenta que nos aisla y nos condiciona.

Muchos han escrito sobre la desaparición de los mitos y de los dogmas como configuradores de la vida de los seres humanos de esta generación. Frases como “fragmentación de la persona”, “ausencia de ideales”, “búsqueda de la autorrealización”, nos revelan una idea común: la persona como sujeto replegado sobre sí mismo, sin horizontes, que reconoce y absolutiza sus sensaciones, sus emociones, sus ideas y sus vivencias. Cada día soy testigo de cómo las relaciones humanas se configuran alrededor de las subjetividades, cuyo último fin no es la verdad, sino la ausencia del conflicto que puede desvanecer esa película salvadora que soy yo y mis sensaciones. “Siento, luego existo”; por lo tanto, la relación no se configura desde el valor sino desde las sensaciones que genera. Sensaciones pasajeras, como serán las relaciones que se establezcan desde ellas.

Es en este aspecto donde vislumbro una dificultad en la Vida Religiosa del futuro. En definitiva, o nos configuramos centrados en la Verdad absoluta que se revela en el rostro del Hijo, o nuestro compromiso será fluctuante, determinado por las dinámicas de relaciones humanas. El seguimiento de Jesús puede generarnos diversos momentos de dolor, angustia, alegría, esperanza, tristeza… pero no podemos rechazar el seguimiento a quien es el Camino, la Verdad y la Vida por las sensaciones placenteras o desagradables que puede generarme.

Debemos estar atentos ante una generación que, por un lado, vive cotidianamente con la violencia que anula al prójimo como sujeto; y por otro, escapa de las verdades últimas para complacerse en sus propias “verdades”, que interpretan y desfiguran la Verdad. Escapa de la relación que se configura desde el compromiso y la convicción, para guarecerse en pequeños refugios íntimos de relaciones deshumanizantes que le complacen, pero al mismo tiempo lo limitan, lo encierran sin poder alcanzar valores trascendentes.

La subjetividad es quien determina la veracidad del hecho, de la idea, de la sensación y el sentimiento. Obviamente, nos encontramos ante una generación que defiende lo que siente, pero no lo que cree, porque lo que cree dependerá de lo que siente. Hoy “creo”, pero mañana no sé, porque la razón dependerá de las sensaciones, que en sí mismas son fluctuantes y cambiantes. ¿Cuál será el desenlace? Un sujeto estancado en sus propios sentimientos, incapaz de transcender y de reconocer en las necesidades propias y de los demás la posibilidad de ir más allá de sí mismo para construir un mejor mundo.

En definitiva, nos encontramos ante el imperio de lo subjetivo; sin embargo, buscamos caminar hacia el mandato absoluto de la Verdad.


La violencia se presenta en forma de familia

5 noviembre, 2011

Siempre comprendí mi opción de ser Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes del Municipio como una oportunidad. Entendí desde el inicio que podía ser un compromiso arduo, pero afín a la espiritualidad y carisma de Calasanz, nuestro fundador. Interpreté que ser escolapio hoy en día no podía estar alejado de la oportunidad que el Estado venezolano deposita en sus ciudadanos y ciudadanas, de poder ejercer acciones educativas y persuasivas para el pleno goce y disfrute de los derechos de uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Lo imaginé siempre como el compromiso de actuar favorablemente ante derechos fundamentales vulnerados, como la posibilidad inmediata de encarnar una faceta del carisma, como la posible forma de llegar más allá del aula al corazón de los más desfavorecidos y desfavorecidas.

Sin embargo, nunca imaginé la dureza que podía significar este compromiso. Nunca imaginé que existiesen, realmente, adolescentes desamparados y desamparadas, sin nadie que pueda brindarles una mano para ser mejores. Nunca imaginé que la violencia tuviera rostro de madre y de padre. Nunca imaginé -aunque lo sabía a través de estadísticas- el grado de desprote

cción que viven algunos y algunas niñas y adolescentes. Nunca imaginé palabras tan duras en contra de la dignidad, nunca imaginé la dureza de la agresión física y verbal, nunca imaginé la vida que puede llevar cualquier niño y joven en un hogar de nuestra ciudad.

Sí, son muchas las vidas, las historias, las carencias, las vicisitudes, las inocencias rotas, las rupturas, las incomprensiones, las tergiversaciones de la realidad… Sólo pido a Dios que nos haga “instrumentos de su paz”, aun cuando eso pueda significar llevar la cruz de otros en nuestros hombros….

Hoy, más que nunca, reconozco que mi labor como defensor me acerca a los niños, niñas y adolescentes preferidos por Calasanz…..


Manifiesto por la convivencia pacífica en los centros educativos

5 julio, 2011

Como todos sabemos, la violencia viene siendo una de las principales enfermedades letales que va consumiendo nuestra sociedad, y en concreto nuestras escuelas. Quienes trabajamos en el sistema educativo venezolano, reconocemos que la violencia es el factor primordial que desencadena la mayoría de los problemas con los que nos encontramos a diario. La violencia viene desde el hogar, desde la calle, y se desarrolla en medio de nuestros patios, de nuestras aulas, y se convierte en la forma de relación entre nuestros niños, niñas y adolescentes.

El II Encuentro Internacional de Constructores de la Paz, que se llevó a cabo en Caracas, se manifiesta por la convivencia pacífica de nuestros centros educativos, reconociendo en ellos los principales focos de este flagelo, y uno de los espacios primordiales para hacer posible una cultura de la paz. Te invitamos a conocer este breve escrito, y a sumarte con tu apoyo “virtual” a este manifiesto…. Para conocer y sumarte a esta iniciativa, enlázate a la siguiente dirección http://gumilla.org/?p=article&entid=article&id=13082004213212

Y recuerda… ¡Camina con Jesús en la Ruta del Buen Trato! ¡Feliz día!


Revés de la masculinidad

Una aproximación psicoanalítica a la construcción subjetiva de lo masculino

Caminando 2.0

... un espacio para seguir dando pasos...

Escuela de Educadores Escolapios

Provincia de Centroamérica y Caribe