“No tengan miedo”

25 junio, 2017

No tengan miedo, porque no hay nada oculto que no pueda llegar a saberse.

No tengan miedo de los que matan al cuerpo, pero no el espíritu.

No tengan miedo, pues cada uno de ustedes vale más que cualquier otro ser viviente que habite sobre la tierra.

No tengan miedo, porque son mis hijos predilectos.

No tengan miedo cuando los injurien y calumnien, porque yo estaré con ustedes en la injuria y la calamidad.

No tengan miedo a los que pueden apresar el cuerpo, pero nunca la libertad.

No tengan miedo de aquellos que amedrentan y amenazan, y disfrazados de aves de sapiencia sólo buscan la oportunidad para aniquilarles.

No tengan miedo a los que difaman y gritan con fuerte voz, porque ustedes han sido fortalecidos con mi Espíritu.

No tengan miedo a quienes se aferran al poder, porque yo estoy con los que sufren la miseria y la opresión.

No tengan miedo a sus propias miserias, porque desde ellas manifiesto mi poder.

No tengan miedo a quienes se desnudan de la verdad y se visten de la mentira, porque quedarán impúdicamente desnudos a los ojos del mundo.

No tengan miedo a lo que vendrá, porque ello sólo depende de mí.

No tengan miedo, porque yo he vencido al mundo.


Lázaro hoy está en medio de nosotros. Reflexiones del Evangelio del Día

20 marzo, 2014

Lázaro hoy se ha multiplicado en millones de personas que viven en la periferia de nuestras ciudades, al margen de los ricos que habitan la ciudad.

Lázaro hoy muere decenas de veces, por las balas que atraviesan los cuerpos de muchos hombres en edad juvenil.

Lázaro hace largas filas, por horas, para encontrar a bajo costo los alimentos.

Lázaro es engañado con doctrinas falsas, que le hacen creer que algún día podrá vivir como los epulones.

Lázaro carece de estudios y de formación de calidad; le engañan diciéndole que en la escuela podrá prepararse para vivir mejor.

Lázaro hoy tiene la esperanza de que todo cambiará, cuando todo está hecho para que siga igual.

Lázaro es golpeado y torturado por quienes le prometieron que ejercerían el poder a su favor.

Lázaro hoy está en siendo utilizado por quienes no tienen otra ambición que el poder.

Lázaro hoy es asaltado en la calle, mientras que los epulones gozan de la mejor seguridad.

Lázaro hoy canta, en medio de las desesperanzas, porque la esperanza es lo que los ricos nunca han podido robarle.

Las llagas de Lázaro no solo satisfacen a los perros; de ellas se alimentan las ansias del poder de los ricos.

Lázaro hoy vive, a pesar de que muchos quieran asesinarlo. Su vida nace del Espíritu, y no de la carne.

Lázaro será quien nos juzgue al final de nuestra historia.


“Tú sabes que lo hemos dejado todo…” (Mc. 10,28)

4 marzo, 2014

Jesús y Pedro se encuentran, en uno de esos momentos álgidos que caracterizaron la relación de Jesús con sus discípulos. Era para ellos difícil comprender la magnitud de la obra de Jesús; y era difícil para Jesús evidenciar la poca capacidad que tenían sus discípulos para interpretar los numerosos signos y señales que iba realizando en medio de ellos.

En uno de esos encuentros, Pedro le reclama a Jesús: “Tú sabes que lo hemos dejado todo, y te hemos seguido” Pedro quiere hacerle ver al Maestro la totalidad de entrega a la causa del Reino. Pedro se sabe ya despojado de todo; una exigencia más de Jesús puede parecer inverosímil. Sin embargo, Jesús le convence de que el abandono por la causa del Reino se convierte en ganancia. ¡Cuán difícil es reconocer nuestra necesidad de dejarlo todo! ¡Cuántas veces nos vamos llenando de afectos desordenados, de objetos, de poder, de ideas, de juicios de valor, de sentimientos, en una reconquista latente de lo dejado!

Sin duda alguna, la promesa de Jesús aún está por realizarse. La promesa de Jesús, aunque multiplica por cientos lo relegado, implica de parte del discípulo una actitud ascética, a la que poco estamos dispuestos en una sociedad de consumo. Preferimos los “ajos y cebollas” de la esclavitud, porque nos satisfacen y complementan, pero van erosionando el corazón y la vida.

Estamos delante de una generación cristiana hartos de todo, altamente complacida en los valores del poder, del consumo, de las relaciones compensatorias, de las ideologías deshumanizantes, sin capacidad de abandonarlo todo y seguir a Jesús de Nazaret.

“Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!
Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.
Tú dices: “Soy rico; me he enriquecido; nada me falta”. Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.
Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.
Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. = Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.” (Ap. 3,15)


Evangelio del día (14/07/2013)

11 julio, 2013

BuenSamaritano


Dios es luz

10 mayo, 2013

“Dios es luz sin mezcla de tinieblas” (1 Jn. 1, 5)

Así nos describe el autor de la primera carta de Juan el testimonio dejado por la comunidad cristiana a los seguidores de Jesús. Ante las diversas tendencias que negaban a Jesús como verdadero Dios y verdadero hombre, el autor de la carta resalta: “Si decimos que compartimos su vida (la de Jesús) mientras caminamos a oscuras, mentimos y no procedemos con sinceridad” (1 Jn. 1, 6)

No he encontrado en este día una frase más clara de la situación actual que vivimos como Vida Religiosa y como Iglesia. Caminamos en medio de nuestras oscuridades, y afirmamos compartir su vida y su destino. Oscuridades que nos ciegan, marañas de sentimientos y sensaciones que nos hacen perder el sentido último de nuestra fe. Pareciese que el seguimiento a Jesús fuera compatible con todas nuestras oscuridades, mientras no nos tropecemos. Sin embargo, lo primero que podemos afirmar es que será muy probable el tropiezo, y aún si él, estaremos viviendo en la mentira y la falsedad. Compartir su vida SÓLO  es posible si caminamos en la luz, que es el mismo Dios. En definitiva, no podemos afirmar que le seguimos si nuestras actitudes y acciones niegan la centralidad de Cristo en nuestra vida personal y comunitaria. Si es así, nos estaremos engañando, y la oscuridad, la mentira y la falsedad serán las bases de nuestras incongruentes acciones.

La carta continúa con una afirmación que complementa y permite comprender la anterior. “Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros” (1 Jn. 1, 8) En definitiva: quienes andan en la oscuridad no pueden ver su pecado; por lo tanto, afirman que no han pecado y en consecuencia no necesitan ser convertidos. Creo que el mensaje es claro: a mayor oscuridad menos conciencia de pecado. Esto es perceptible en personas y comunidades: les es más difícil encontrar las actitudes e ideas que le alejan de Dios en la medida en que caminan en la oscuridad, en la ausencia de Dios. Por lo tanto, la presencia de Dios en nuestras vidas es luz que revela nuestro pecado, nos permite encontrarnos con la verdad personal y comunitaria.

Por lo tanto, creo que podemos afirmar que:

– el gran problema de nuestra vida de fe personal y comunitaria son los conflictos, sino la ausencia de luz, que nos hace caminar a oscuras afirmando falsamente que compartimos la vida y el destino de Jesús.

– necesitamos una gran dosis de realismo, que sólo vendrá dado en la medida en que aceptemos que Jesús es la única luz que puede revelarnos las oscuridades de nuestra vida.

– es necesario acercarse a quien es la palabra y la vida: éstas se han manifestado en la persona de Jesús. Dejarnos interpelar por sus actitudes y sus opciones: ante la mujer, ante el desvalido, ante los saduceos, fariseos, sumos sacerdotes, ante su propia familia, ante sus amigos, ante la realidad.

– Mentir es afirmar compartir su vida cuando en realidad andamos a oscuras. Peligro claro para la Vida Religiosa, que tradicionalmente ha sido considerada por sus miembros y por la Iglesia como el “reservorio de la verdad”. Seremos más auténticos en la medida en que dejemos que la luz de Dios revele nuestras propias herejías.

– ante una sociedad hipersensible, fragmentada e individualista, es importante sacar a la luz las formas en las cuales estas características forman parte de nuestra vida cotidiana. Sin eso, iremos perdiendo el sentido profunda de una entrega que, posiblemente, es más compensación que donación, sin descubrir las raíces de esta ausencia progresiva. Solamente reconociendo nuestro pecado podremos encontrar en Jesús la fuente de la vida y de la salvación.


Buscan apedrearte… Inspiración desde el Evangelio de Juan

21 marzo, 2013

Buscan apedrearte quienes no comprenden tu misión en este mundo, Jesús.

Buscan apedrearte quienes se creen dueños de la verdad, y la convierten en un arma para destruir a otros.

Buscan apedrearte quienes creen que ya han sido salvados por pertenecer a una institución, a un grupo de “elegidos”, y condenan al pecador.

Buscan apedrearte en una infinitud de mujeres a las que se les pisotea su dignidad día a día.

Buscan apedrearte quienes toman el poder y quieren usurparte.

Buscan apedrearte quienes, con indiferencia, ven la violencia como una forma de vida imposible de transformar.

Buscan apedrearte quienes no han encontrado en Ti al Hijo, al elegido.

Buscan apedrearte los fariseos de turno, que condenan y señalan, y no son capaces de ver su falta de autenticidad.

Buscan apedrearte quienes piensan que son otros los que te juzgan, y no se reconocen entre los que han lanzado ya la primera piedra.

Buscan apedrearte quienes te sustituyen por imágenes falsas, y le colocan tu nombre.

Buscan apedrearte quienes viven de los demás, considerando esto una forma natural de vivir en sociedad.

Buscan apedrearte quienes convierten la religión en status y poder.

Buscan apedrearte quienes mantienen sus ojos cerrados ante la miseria de tantos.

Buscan apedrearte, Señor, buscan apedrearte


Sí, es necesario…

21 enero, 2013

Caminando en medio de grandes hoteles y casinos de una parte hermosa de Santo Domingo, adornados por el Mar Caribe que hace de un majestuoso telón de fondo; en medio de calles solitarias por ser un día feriado; me encontré, también caminando por las aceras, a un niño que me ofrecía limpiarme los zapatos por unos cuantos pesos. Sólo le dije que tenía zapatos deportivos, y que, en consecuencia, no podía limpiarlos.

Su mirada y su gesto fue lo que permitió terminar de convencerme de que hoy, más de nunca, el carisma de Calasanz sigue vivo, esperando de nuestra nueva Provincia respuestas audaces ante la pobreza de nuestros niños. Algunos mencionan las grandes dificultades que nos plantea ser cinco países distantes y diferentes; sin embargo, yo sólo veo una realidad que nos une y nos acerca: miles de niños que siguen, aún hoy, limpiando zapatos para poder vivir.

Calasanz nos guíe, María nos acompañe, Jesús sea el centro de nuestras vidas.

 


Revés de la masculinidad

Una aproximación psicoanalítica a la construcción subjetiva de lo masculino

Caminando 2.0

... un espacio para seguir dando pasos...

Escuela de Educadores Escolapios

Provincia de Centroamérica y Caribe